Volver atrás...
Poema

La chica del ascensor

No sé si existe el amor a primera vista, pero este fue el primero que registré emocionalmente.

Se abrió el ascensor y ella apareció de repente,
Primero me sorprendí, luego quedé como congelado,
Algo sentí de golpe que me recorrió todo,
Saludé con la torpeza de un adolescente,
Después seguí con lo que estaba,
Queriendo fingir que nada había pasado,
Cuando todo estaba pasando a la vez,
Todo corría por dentro,
Solo que tardaría un tiempo en darme cuenta.

Ese fue el primer encuentro,
Estoy seguro que fue tal cual lo sentí,
Y alguna pincelada de color me sobra,
Pero me gusta recordarlo así.

Unos dicen que es darle a alguien lo que no tenés,
Otros que es como un rayo que te parte al medio por sorpresa,
Algunos dirán que es algo que lleva más tiempo y más sudor y lágrimas,
Que se construye en mucho tiempo y se destruye en un instante,
Yo prefiero decir, simplemente, que es algo hermoso que sólo se siente,
Que cualquier palabra que lo intenta definir se queda corta,
Y que si tuviera que elegir hoy a una persona que lo representa,
Esa sería ella.

La chica del ascensor, la del cabello mordido.
La que se cargó la iniciativa sobre sus hombros,
La que tuvo que esperar a que me convenciera de que sí,
Mentimos cuando decimos que somos nosotros los que cautivamos,
Muchas veces es al revés,
Lo que hacemos después son actos para confirmar que no nos quedan dudas,
De que es ella y sólo ella la indicada.