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Micro-relato
Soltar y aferrarse
Micro-relato
Soltó tanto que un día se sorprendió de su propia capacidad de desapego al descubrir que estaba sola su alma flotando en el espacio, libre de órbitas.
Se aferró tanto que no podía moverse: el cerebro le pesaba como un yunque, y otra infinidad de cosas de diferentes pesos que no caben en la página.